Motivación del mes
Adviento, tiempo de espera y preparación. La llegada de un niño no es algo que se improvisa y más cuando es un Niño que nos va a decir alto y claro: “Cuenta conmigo”. Tenemos que hacer hueco en nuestra casa y en nuestra vida. Hay que dejar que la alegría nos invada, que sepamos transmitirla a los que nos rodean. Y a estar preparado para, cuando llegue la buena noticia, corramos a darle bienvenida al recién llegado. Es un tiempo para irnos colocando, como nos pedía Marcelino, los primeros ante el Belén.