Motivación del mes
Quien vive la Pascua no puede callarlo. Es tan intenso lo que sentimos que nos remueve el corazón y nos cambia los cimientos. ¿Cómo callárselo? No hay hecho importante en la vida de los jóvenes que no esté acompañado de innumerables llamadas y mensajes para explicarlo, para analizar cada mínimo detalle. No hay alegría que quiera mantenerse en secreto. Y la Pascua de Jesús es la mayor de las alegrías. Los dos grandes ejes de este mes son la acogida y el cuidado. Se invita a hermanar a grupos, los mayores con los más pequeños, por ejemplo. ¿Cómo podemos colaborar juntos? ¿Cómo pueden ayudar los mayores a hacer que los más pequeños se sientan acogidos? ¿Qué pueden aportar los pequeños al resto de la comunidad?