Motivación

Apostamos por una expansión de la misión marista reconociendo la capacidad de los jóvenes para guiar hacia los nuevos confines del mundo. Debemos seguir el liderazgo de los jóvenes, permitiendo que sus perspectivas y habilidades impulsen la misión marista hacia territorios desconocidos y desafiantes. 

Oración 

Marcelino Champagnat amigo y fundador de los Maristas. 

Yo sé que Jesús llenó tu vida con su amor, 

y que tú le respondiste siempre. 

Yo sé que María, la Madre bondadosa que tú decías, 

te llamó para hacer una familia 

que se preocupara de los niños y los jóvenes, 

y que tú le hiciste con esfuerzo y con trabajo. 

Yo sé que no podías ver a un niño sin sentir 

muchas ganas de hablarle del padre Dios, 

y sin acercarte a él para animarle a ser bueno y feliz. 

Querido Marcelino, ruega a Jesús por mí y por mis amigos, 

para que haga siempre lo que Dios espera de mí, 

para que ame mucho a María, 

para que sea bueno y feliz 

y haga feliz y ayude a los demás, 

en especial a los más necesitados. 

Amén. 

Canción 

Tú serás hoy Champagnat 

Historia de los maristas de Champagnat, partiendo de la vocación de Marcelino 

Lectura: Acordaos en la Nieve 

En febrero de 1823 Marcelino supo que uno de sus hermanos había enfermado de gravedad. Preocupado por su estado, se puso en camino hacia allá, recorriendo a pie los veinte kilómetros que le separaban del lugar a través de un terreno áspero. Le acompañaba el hermano Estanislao. 

Al hacer el viaje de vuelta, y cuando caminaban por una zona de bosques, se vieron atrapados en medio de un fuerte temporal de nieve. Los dos eran jóvenes y resistentes, pero después de haber caminado errantes durante horas cayeron exhaustos. El hermano Estanislao, desfallecido, ya no podía caminar. Se echó la noche. La posibilidad de morir allí aumentaba a cada hora. Ambos se encomendaron a María para pedir ayuda y rezaron el Acordaos. 

Poco más tarde, divisaron la luz de un farol no lejos de donde ellos estaban. Un granjero de la vecindad, el señor Donnet, había salido de la casa para dirigirse al establo. Habitualmente solía hacerlo por una puerta interior que comunicaba la vivienda con la cuadra. Por alguna razón que sólo podría explicarse desde la fe, esa noche, contra su costumbre y a pesar de la borrasca, cogió una linterna y salió por el exterior de la casa. Hasta el fin de sus días recordaría Marcelino este suceso, atribuyendo aquella ayuda a la mano de la Providencia. Y entre nosotros ha quedado el recuerdo con la alusión del Acordaos en la nieve. 

Reflexión

Cada vez que Marcelino se encontraba con un obstáculo en su camino le ayudaba a crecer en caridad, en optimismo, capacidad de iniciativa y diplomacia. 

Sin duda el Acordaos en la nieve abre otra ventana en torno al hombre. ¿Cuál fue la razón que le movió a ponerse en camino? La preocupación por su hermano enfermo. El amor a sus primeros discípulos fue uno de los rasgos más destacados del fundador. El mundo conceptual de Marcelino podría parecer pequeño si se compara con la cosmovisión que tiene mucha gente en los tiempos actuales. Pero su corazón era muy grande. Él vivía un “Cristianismo Práctico” que le llevaba a concretar el amor mediante la acción. Estaba enfermo un hermano: el fundador acudía sin dilación a visitarlo. 

Dicho eso, sin embargo, quizá cabría preguntarse ¿por qué se empeñó el hombre en emprender el viaje de regreso con un tiempo que presagiaba tormenta? Algunos podrán pensar que aquello fue una imprudencia. 

Aparte de las razones que pudiera tener para tomar el camino de vuelta sin tardanza, nosotros podemos suponer que era su sentido de la presencia de Dios y la confianza en 

María lo que le llevaba a ponerse en viaje en unas circunstancias donde otros se lo pensarían dos veces. La oración del Acordaos en medio del peligro no fue el esfuerzo final de un hombre moribundo. Marcelino vivía convencido de que Dios está siempre presente y actúa; había experimentado la ayuda de María tantas veces que contaba con su protección sin fisuras. El Acordaos en la nieve fue la manifestación exterior de una realidad espiritual mucho más profunda. 

Actividad 

Estamos ya en el final del curso y no podemos despedirnos sin agradecer por todo lo que hemos recibido durante este curso escolar de nuestros profesores y compañeros. Nuestros compañeros de clase son realmente muy importantes para nosotros, seguro que recordaremos durante el verano, a alguien que ha significado mucho para nosotros. Piensa en un compañero al que te gustaría escribirle un “whatsapp”, recordándole algo bonito que has vivido con él o dándole las gracias por lo que te ha hecho sentir como compañero. 

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