Evangelio: Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 14-20 

Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: 

«Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio». 

Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores. 

Jesús les dijo: 

«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres». 

Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. 

Un poco más adelante vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. A continuación los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon en pos de él. 

Vídeo

Oración: Oración de San Francisco de Asís 

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz: 

donde haya odio, ponga yo amor, 

donde haya ofensa, ponga yo perdón, 

donde haya discordia, ponga yo unión, 

donde haya error, ponga yo verdad, 

donde haya duda, ponga yo la fe, 

donde haya desesperación, ponga yo esperanza, 

donde haya tinieblas, ponga yo luz, 

donde haya tristeza, ponga yo alegría. 

Oh Maestro, que no busque yo tanto ser consolado como consolar, 

ser comprendido como comprender, 

ser amado como amar. 

Porque dando se recibe, olvidando se encuentra, 

perdonando se es perdonado, 

y muriendo se resucita a la vida eterna. 

Amén. 

Canción

Reflexión: Dicen que Rafael “vio” su David desde un inicio en el pedazo de piedra que le entregaron. Luego todo su trabajo consistió en sacar y limpiar todo aquello que no correspondía con la imagen que veía. Así consumó su obra maestra. 

Todas las personas, únicas, incomparables e irrepetibles son un “perfecto David” desde el principio. Y la tarea consiste en limpiar impurezas y apartar lo que no corresponde. No se trata de “alcanzar” nada, el modelo está ahí desde siempre, solo hay que limpiar, pulir, cincelar, apartar. Permitir que ingrese luz para que disipe las tinieblas.  

El propósito de vida de todo ser humano es en consecuencia y en primer lugar, ser la mejor versión de sí mismo. Eso lo hace auténtico y le otorga un valor que nadie más podrá alcanzar en esta tierra. 

TUTORÍA: EL MURO DE LOS PROPÓSITOS  

El muro de los propósitos (individual) 

Una vez que cada niño tenga un propósito, debemos ‘plasmarlos’ en una cartulina. Cada niño debe tener su propia cartulina. Debe escribir la meta. Luego buscaremos recortables de revistas, periódicos, imágenes de internet, para pegar en nuestro reto. 

Debemos buscar aquellas imágenes que nos inspiren a conseguirlo, que reflejen para nosotros qué significa ese propósito. También podemos hacer uso de pegatinas, rotuladores, purpurina… Cualquier elemento que haga más especial nuestro mural o muro de propósitos. 

Al lado de cada propósito deberemos ‘temporalizar’ nuestros objetivos. Temporalizar significa poder poner fechas en el calendario del año en lo que esos objetivos se puedan conseguir. Lógicamente para los más pequeños esto es muy ambiguo y no tienen aún la capacidad de pensar tan a largo plazo. 

Por ello debemos hacerle cada domingo un dibujo de la semana (como si fuera un horario) para poder recordar los propósitos de la semana y poder hacer un ‘positivo’ cada día que lo logremos. Para este positivo podemos usar rotuladores, pegatinas, sellos… 

El muro de los propósitos (en grupo) 

Realizar un mural en clase en una cartulina y que cada niño escriba su propósito para este nuevo curso.  

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