“Una madre siempre escucha con el corazón, da vida a nuestros sueños, nos levanta de las derrotas, ilumina nuestras noches oscuras y nos guía con amor hacia los innumerables momentos que nos quedan por vivir.” 

Recurso 1

¿Qué es una madre? Una madre es mucho más que aquella que trae una vida al mundo. Una madre es aquella que cría, aquella que escucha tus lloros, que se levantaba a las 3 de la mañana porque te dolía la barriga, la que siempre recibió nuestros malos días como si ella tuviese los mejores, y te abrazó hasta que dejases de llorar. El amor de una madre es el más bonito y puro que vamos y podemos sentir jamás. Piensa y reflexiona en algún momento en el que tu madre estuviese allí y nadie más estuviese, y piensa cuántas veces le has agradecido por ello.  

Recurso 2 – Canción

“Solo tú” de Paula Rojo 

Podemos entender el amor de madre como amor incondicional, como amor que no caduca. Escucha la canción y pon en común con tu compañero que partes son las que más te gustan. 

Recurso 3 – Vídeo

¿Alguna vez te has parado a pensar en todo lo que ha dado y sacrificado tu madre por ti? Años y años de tiempo y cansancio sin ningún beneficio más allá de tu educación y felicidad. Ser madre debería ser un superpoder. Reflexiona. 

Recurso 4 – Vídeo

¿Como crees que se siente tu madre cuando te llama la atención? ¿Hace cuánto tiempo que no le recuerdas que la quieres? Todos nos equivocamos, las madres no son perfectas, pero te quieren tal y como eres, como María, que también te quiere como madre. Valora a tu madre, y dile que la quieres.  

Recurso 5 – Evangelio

María encuentra a su Hijo camino del Calvario 

Lectura del Evangelio según san Juan 19, 25 

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. 

Apenas se ha levantado Jesús de su primera caída, cuando encuentra a su Madre Santísima, junto al camino por donde El pasa. 

Con inmenso amor mira María a Jesús, y Jesús mira a su Madre; sus ojos se encuentran, y cada corazón vierte en el otro su propio dolor. El alma de María queda anegada en la amargura de Jesucristo. 

¡Oh vosotros cuantos pasáis por el camino: mirad y ved si hay dolor comparable a mi dolor! Pero nadie se da cuenta, nadie se fija; sólo Jesús. Se ha cumplido la profecía de Simeón: una espada traspasará tu alma. 

En la oscura soledad de la Pasión, Nuestra Señora ofrece a su Hijo un bálsamo de ternura, de unión, de fidelidad; un sí a la voluntad divina. 

De la mano de María, debemos consolar a nuestros hermanos como hizo la Virgen con su hijo, aceptando siempre y en todo la Voluntad del Padre. 

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