Dinámica

Para comenzar el mes de noviembre, todos los alumnos del aula nos cogeremos de las manos. Guardaremos 1 minuto de silencio durante el cual cada uno pensará en algo que le guste del grupo/clase. Pasado el minuto, al mismo tiempo, todos dirán en voz alta lo que han pensado (o también individualmente escuchándonos unos a otros). Para terminar, pasaremos la corriente por las manos (empezando por el primero hasta el último). Podemos terminar rezando juntos un Padrenuestro, como hermanos y hermanas que somos. Esto sí que es algo para celebrar… ¡¡Qué suerte la nuestra!!

Canción

Escucharemos la canción Viva la vida, de Coldplay.  

Reflexión: vivimos la vida con la fragilidad que corresponde, dando gracias y sintiéndonos agradecidos. Vivimos cada instante con plena conciencia, sintiéndonos red, comunidad, equipo. 

Silencio

(Abrimos puertas y ventanas del aula). 

A continuación, os invitamos a hacer un minuto de silencio. Nos ponemos en una posición cómoda. Respiramos. Tomamos aire por la nariz y lo soltamos por la boca, suavemente. Durante 1 minuto no hablaremos, solo escucharemos.  

Pasado el minuto, compartiremos todos los sonidos que hemos escuchado.  

Para terminar, daremos gracias por el día que comienza.  

Nos preguntamos: ¿soy consciente de todo lo que ocurre a mi alrededor? El tutor/a llamará la atención sobre lo importante que es ser sensible a lo que sucede a nuestro alrededor. Si lo hacemos encontraremos muchos detalles para celebrar. 

Vídeo

Visualizaremos el cortometraje titulado Tamara: la niña sorda que quiere ser bailarina. 

Este corto cuenta la historia de Tamara, una niña sorda que quiere convertirse en bailarina. A pesar de su discapacidad, la pasión por la danza corre por sus venas y aunque no pueda escuchar la música, la siente, sin que esto sea un impedimento para perseguir su sueño. 

Reflexión: ¿qué es lo que más te ha sorprendido del vídeo? 

Texto

Hoy leeremos el testimonio del célebre músico Pau Casals: «Cada segundo que vivimos es un momento nuevo y único del universo, un momento que no volverá jamás… ¿Y qué enseñamos a nuestros hijos? Que dos y dos son cuatro y que París es la capital de Francia… ¿Cuándo les enseñaremos también qué son?». 

En la escuela enseñamos a ser y a hacer. Es obvio que hay que saber contenidos. Pero, ¿realmente hay que enseñar también a ser? ¿Es importante? ¿Por qué? Abramos un pequeño debate. 

La conclusión es que somos porque nuestra vida es un regalo, y nos han hecho este regalo sin merecerlo. Nos lo ha hecho Alguien que nos quiere incondicionalmente. Es Dios quien nos ha dado el regalo de la vida y a Él le damos gracias por ello.  

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