Canción
Escuchamos la canción I’m Still Standing, de Taron Egerton:
Reflexión: cuando sientas que las cosas son difíciles, recuerda esta canción. Eres más fuerte de lo que piensas y, como dice la canción, siempre puedes levantarte y seguir adelante, porque estás hecho para superar cualquier reto que la vida te presente.
Vídeo
Testimonio
Miramos el vídeo titulado Así es como un niño con autismo percibe el mundo:
El autismo es una forma diferente de percibir y vivir el mundo. Las personas con autismo pueden tener dificultades para comunicarse o relacionarse con los demás, pero también poseen muchas cualidades únicas. Algunas personas autistas pueden sentirse más cómodas en silencio o necesitar rutinas fijas. Es importante ser respetuosos y comprensivos con las personas autistas, porque, como todo el mundo, desean ser aceptadas y tener amigos.
¿Cómo crees que puedes ayudar a alguien con autismo a sentirse más cómodo e incluido cuando estáis juntos?
Silencio
El boleto de la amistad
Objetivo: fomentar la concentración y la tranquilidad a través de la visualización.
Cómo hacerlo:
- Pide a los infantes que se sienten cómodamente con los ojos cerrados.
- Imagina que tienes una «bolita de amistad» entre las manos. Esta bolita es de color brillante, suave y reconfortante.
- Pasos:
- Visualiza esta bolita mientras la tienes entre las manos. Siente su textura, su peso y su color.
- Cuando estés listo, pasa la bolita lentamente de una mano a otra, concentrándote en cada movimiento.
- Cada vez que pasas la bolita, imagina que te está llenando de paz y tranquilidad.
- El objetivo es sentirse relajado y en paz con el momento presente.
Final: después de pasar la bolita, pide a los niños que abran los ojos y respiren profundamente, sintiendo cómo la calma se ha extendido por todo el cuerpo.
Vídeo
Miramos el vídeo Kindness Boomerang, de Life Vest Inside.
Motivación: El vídeo nos enseña que todos podemos hacer del mundo un lugar mejor con pequeños actos de bondad. Cuando somos amables con los demás, es como si les estuviéramos dando un «chaleco salvavidas» emocional, que les hace sentir más felices y protegidos. ¡Cada sonrisa, cada palabra amable, cada pequeño gesto de generosidad tiene un gran impacto! Si todos nos esforzamos por compartir bondad, el mundo será un lugar más lleno de felicidad y amor. Recuerda que lo que haces puede cambiar el día de alguien, ¡y quizás también cambiar el tuyo!
Cuento
El camino de la felicidad
Esta es la historia de un hombre que estaba harto de llorar. Miró a su alrededor y vio que tenía la felicidad frente a él. Extendió la mano para atraparla. La felicidad era una flor. La cogió. Y tan pronto como la tuvo en su mano, la flor se deshojó. La felicidad era un rayo de sol. Levantó los ojos para calentar su rostro y enseguida una nube lo apagó. La felicidad era una guitarra. La acarició con sus dedos y las cuerdas se desafinaron. Cuando al atardecer volvía a casa, el hombre seguía llorando. Al día siguiente continuaba buscando la felicidad. Al borde del camino, había un niño que lloraba. Para tranquilizarlo, cogió una flor y se la dio. El aroma de la flor los perfumó a ambos. Una pobre mujer temblaba de frío, cubierta con sus viejas ropas. La llevó hasta el sol y él también se calentó. Un grupo de chicos y chicas cantaba. Él los acompañó con su guitarra. También él se deleitó con aquella melodía. Al volver a casa por la noche, el buen hombre sonreía de verdad. Había encontrado la felicidad.
Motivación: El cuento El camino de la felicidad nos enseña que la verdadera felicidad no se encuentra en las cosas materiales o en lo que tenemos, sino en cómo actuamos y cómo tratamos a los demás. El camino de la felicidad pasa por ser amables, generosos y agradecidos, ayudando a los demás y haciendo del mundo un lugar mejor. Como el protagonista del cuento, cuando ayudamos y compartimos, encontramos una alegría mucho mayor que cualquier cosa que podamos tener. Recuerda, la felicidad empieza contigo, y cada día es una nueva oportunidad para hacer el bien y ser feliz!