motivación

La vida de San Marcelino Champagnat estuvo marcada por su profunda fe y su pasión por llevar el mensaje de amor de Dios a través de la educación. Como sacerdote católico, se sintió conmovido por la falta de educación y formación religiosa de los niños en las áreas rurales de Francia durante la época de la Revolución Industrial como pudimos ver en el video de la semana pasada. Con una visión clara y un corazón lleno de compasión, fundó la Orden de los Hermanos Maristas en 1817 hasta hoy en día, pero para conseguir todo lo que él soñaba juntos a los Hermanitos de María, tuvo que pasar por muchas adversidades, situaciones muy complicadas, pero siempre, agarrados a su fe, a su gratitud y al proyecto tan bonito que estaban llevando a cabo, consiguieron superar todas las adversidades.

Recursos

Texto breve para reflexionar: 

En la tienda de animales la mala suerte tenía un nombre: Pescafrito, un pequeño pez famoso porque nunca estaba en el acuario adecuado. Cada vez que tocaba reordenar los tanques, Pescafrito acababa por error o descuido en el más peligroso para él. Desde otros tanques, sus primos y hermanos veían divertidos sus desesperadas carreras por evitar ser la comida de algún grandullón. 

A pesar de su poca fortuna, Pescafrito no se desanimaba, y en cada carrera ponía su empeño en librarse de nuevo, aunque sintiera el dolor de algún mordisco en sus aletas o cansancio. 

Así fue sobreviviendo, hasta que un día de reorganización en los acuarios, Pescafrito por fin acabó compartiendo tanque con todos sus primos y hermanos. Pero mientras se juntaban, un cuidador

despistado echó en ese mismo tanque al más hambriento y peligroso de los peces. El enorme pez acabó con todos los pececillos, excepto Pescafrito que, acostumbrado a huir, lograba escapar. 

Poco después entró en la tienda un experto en acuarios, y al ver a Pescafrito vivo al lado del pez grande no se lo podía creer. Estuvo horas, viéndolo escapar una y otra vez con su nadar lleno de giros y piruetas y su increíble capacidad para esconderse. No tenía dudas: era un pez único, y el experto lo llevó consigo para ser la estrella de todos sus acuarios. Allí Pescafrito vivió feliz con todo tipo de cuidados, pensando lo buena que había sido para él su famosísima mala suerte. 

En la tienda de animales la mala suerte tenía un nombre: Pescafrito, un pequeño pez famoso porque nunca estaba en el acuario adecuado. Cada vez que tocaba reordenar los tanques, Pescafrito acababa por error o descuido en el más peligroso para él. Desde otros tanques, sus primos y hermanos veían divertidos sus desesperadas carreras por evitar ser la comida de algún grandullón. 

A pesar de su poca fortuna, Pescafrito no se desanimaba, y en cada carrera ponía su empeño en librarse de nuevo, aunque sintiera el dolor de algún mordisco en sus aletas o cansancio. 

Así fue sobreviviendo, hasta que un día de reorganización en los acuarios, Pescafrito por fin acabó compartiendo tanque con todos sus primos y hermanos. Pero mientras se juntaban, un cuidador despistado echó en ese mismo tanque al más hambriento y peligroso de los peces. El enorme pez acabó con todos los pececillos, excepto Pescafrito que, acostumbrado a huir, lograba escapar. 

Poco después entró en la tienda un experto en acuarios, y al ver a Pescafrito vivo al lado del pez grande no se lo podía creer. Estuvo horas, viéndolo escapar una y otra vez con su nadar lleno de giros y piruetas y su increíble capacidad para esconderse. No tenía dudas: era un pez único, y el experto lo llevó consigo para ser la estrella de todos sus acuarios. Allí Pescafrito vivió feliz con todo tipo de cuidados, pensando lo buena que había sido para él su famosísima mala suerte. 

La actitud de superación es la forma de convertir las adversidades y la mala suerte en aprendizaje y preparación para el futuro. 

¿Qué obstáculos has vencido este curso? ¿En qué te has superado? 

Finalizamos dándole gracias a Dios por todo lo que es y representa en nuestras vidas junto a nuestras

adversidades y logros. Escuchando la siguiente canción: 

Gracias Tuyo tema: https://www.youtube.com/watch?v=8Al1aKEyHww 

Compromiso semanal

Durante esta semana, intenta reconstruir lo que tú crees que, de verdad, forma tu identidad, tu ser. 

Has llegado hasta aquí con tus fortalezas y con tus limitaciones gracias a la presencia de Dios. 

Piensa en todos los valores que aprecias de ti tras esos obstáculos superados durante el curso y si quieres, compártelos con tus compañeros de clase. 

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