Recursos
- Recurso 1
Gracias, Señor, por hacernos capaces de la escucha.
Por poder acoger otra vida sin adulterarla
y agradecer con asombro lo que se nos confía.
Sin opiniones prematuras, sin valoraciones patosas.
Gracias por hacernos capaces de estarnos de pie
ante la ternura y la inocencia de otro
cuando se nos muestra sin tapujos.
Y por hacernos brotar de lo más hondo
los deseos más sinceros de su bien con esperanza.
Sin segundas intenciones, sin querer sacar tajada,
sin pretender cambiar lo que no podemos,
sin prometer falsas respuestas inmediatas,
sin aparentar saber lo que no sabemos,
sin querer salir corriendo.
Menudo regalo, la escucha.
Intuir lo que pasa y sentirlo bien adentro.
Agradecer desde fuera todo lo que tantas veces
uno mismo desde dentro no lo puede.
Reconocer Tu paso que todo lo empapa
sin invadir en nada.
Y saberse de repente ya parte de otra vida
sin que nada de lo suyo te pertenezca.
Compartir con valentía un poco de su muerte
y descubrir insospechadamente tanta vida.
Gracias, Señor, por hacernos capaces de la escucha.
- ¿Cómo puedes practicar la verdadera escucha en tu vida cotidiana, de manera que no solo entiendas las palabras de los demás, sino que también percibas sus emociones y necesidades más profundas?
- Recurso 2
Últimamente pienso demasiado
En todo lo que tengo, en todo lo que he dejado
En lo bueno, en lo malo
Y cuestiono lo que creo hasta que alguien cree en mí
Se evapora el desconcierto
Últimamente pienso demasiado
En mi padre y en todo ese tiempo que nos ha faltado
En mi madre y su ejemplo de roca contra el viento
He sido complicado desde el nacimiento
Últimamente pienso en el primer amor
Lo mágico que fue y lo poco que duró
No olvido que te debo una canción
Te debo una canción
Gracias por tanto
Por la risa y el llanto
Gracias por ser parte de mí
Gracias por tanto
Por dulce o por amargo
Gracias por ser parte de mí
Por ser parte de mí
Últimamente pienso demasiado
En lo libre que me siento cuando piso un escenario
Y el barro tragado está justificado
on la lágrima que nace en el eco del aplauso
Últimamente pienso en ti
Cuántas metáforas y rodeos
Con lo sencillo que es decir
Que si algo tengo claro es que, sin duda, te quiero
Últimamente pienso en esa gente
En el apuro, siempre presentes
No olvido que os debo una canción
Os debo una canción
Gracias por tanto
Por la risa y el llanto
Gracias por ser parte de mí
Gracias por tanto
Por dulce o por amargo
Gracias por ser parte de mí
Por ser parte de mí
- ¿A quién le debes una «canción» en tu vida, es decir, a quién tienes que agradecer por su influencia o apoyo en tu camino?
Recurso 3
Oración: cada alumno/a lee un párrafo.
Como san Pablo en su Carta a los Corintios, puedo afirmar: «Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño».
A lo largo de la vida son muchas las enseñanzas que he recibido. Tantas cosas por las que dar gracias:
Doy gracias a todos aquellos que a lo largo de la vida me han enseñado que no somos sin los demás, que tener en cuenta al otro es esencial en la educación.
Doy gracias al Dios de la vida por aquellos que me enseñaron que caminar descalzo me conecta a la tierra, me conecta a la vida, me ayuda a reconocer los lugares como sagrados.
Doy gracias al Dios de la vida por aquellos que me enseñaron que la vida no es un lugar de competición, sino que es un lugar para compartir lo que somos.
Doy gracias al Dios de la vida por aquellos que me enseñaron que dar sin recibir nada a cambio es la mayor respuesta de amor que se puede dar.
Doy gracias al Dios de la vida por aquellos que me enseñaron que el cuerpo es templo, es lugar sagrado, y hay que cuidarlo y respetarlo.
Doy gracias al Dios de la vida por aquellos que me presentaron a Jesús. Que se convierte en mi pasión, mi amor, mi vida.
Doy gracias al Dios de la vida por aquellos que arriesgan, sin miedo, confiando. Son maestros para aquellos que pretendemos tenerlo todo atado, controlado.
Doy gracias al Dios de la vida por aquellos que me mostraron que la verdadera amistad brota al tocar el costado del Señor, al tocar la herida, la debilidad, al desprendernos de caretas y mostrarnos tal cual somos, sin miedo.
Doy gracias al Dios de la vida por aquellos que me enseñan que el éxito no se mide por los títulos, el reconocimiento o el dinero, sino por la capacidad de entrega y desprendimiento.
Doy gracias, porque los últimos, los que viven en las periferias, los que la sociedad deja fuera… se convierten en maestros de vida, me enseñaron lo qué es el amor, la gratuidad, la amistad sin reservas. Ellos han sido misericordiosos conmigo, pacientes, y el Señor se hace presente en mi vida a través de ellos.
Ojalá se nos conceda el don de seguir siendo como niños, para estar atentos y poder sorprendernos cuando los que pensamos que no pueden enseñarnos nada son los verdaderos maestros de vida.
Ojalá no vivamos distraídos para, así, apreciar y agradecer que es el propio Dios el que nos acompaña a lo largo de eta vida como compañero de “Emaús”.
- Recurso 4
«Al final de este viaje, quiero que pienses en un momento que te haya dado fuerza, que te haya hecho crecer o que te haya llenado de esperanza. Hoy damos gracias por eso, porque cada paso nos ha hecho más fuertes y sabios.»
«Gracias por esos momentos que nos han enseñado, que nos han hecho más fuertes, y que nos han dado razones para seguir adelante.»
Reflexión
- «¿Cuál es el momento o experiencia de este año por el que te sientes más agradecido/a y por qué?
- «¿Qué aprendizaje de este curso te ha ayudado a ser una mejor persona o a ver la vida de una manera diferente?»
- «Si pudieras dar las gracias por algo que no esperabas, ¿qué sería y por qué?»