“Tus manos pueden ayudar, tus palabras pueden animar, tu luz puede alegrar el día de alguien”
Recurso 1
La luz interior
Jesús, gracias por este nuevo día.
Ayúdame a ver qué puedo hacer cosas buenas, aunque sean pequeñas.
Cada sonrisa, cada palabra amable, cada ayuda a un amigo puede hacer que alguien se sienta feliz y acompañado.
Amén.
Pregunta
¿Qué cosa pequeña puedo hacer hoy para que alguien se sienta feliz?
Recurso 2
- Caminar juntos y ayudar es algo sencillo.
- ¿Quién me hace sonreír? ¿Con quién disfruto? ¿Con qué persona me lo paso bien?
Reflexión: Ponemos en valor que cada sonrisa tiene su importancia.
Gesto (opcional): los niños dibujan o pintan una sonrisa
Recurso 3
“El mural de las manos”.

- Cada niño dibuja su mano en un papel.
- Se pueden pegar todas juntar formando una gran cadena con el título: “Nadie camina solo”.
- Leemos lo siguiente:
“Hoy damos gracias porque no caminamos solos.
Cuando vamos juntos, el camino es más bonito y seguro.
Tener a alguien a nuestro lado —un amigo, un hermano, un compañero—
nos ayuda a sonreír, a aprender y a ser valientes.
Como María y como Jesús, queremos caminar siempre acompañados,
cuidando unos de otros y llevando alegría a donde vayamos.
Que hoy podamos ser buenos amigos y nunca dejar a nadie solo.”
Recurso 4
Leemos esta pequeña oración, juntos o lo hace el profesor o la profesora:
Jesús, gracias por mis amigos.
Que nunca falten mis sonrisas,
para que nadie esté solo.
Amén.
Gesto: El o la que quiera que de un abrazo a algún amigo.