19 de octubre

“Ser amigo es dejar que otros caminen contigo, aunque el camino sea difícil”

Recurso 1

Leemos este cuento:

Había una vez una estrellita muy pequeñita llamada Lía.
Lía pensaba que no brillaba tanto como las demás.
—Mi luz es muy chiquita —decía.
Una noche vio a otra estrella llorar.
—Me he perdido —dijo la estrella—. No sé cómo volver a casa.
Lía dudó… ¿y si mi luz no es suficiente?
Pero respiró hondo, se acercó y dijo:
—Puedes caminar conmigo. Yo te acompaño.
Y algo maravilloso ocurrió: la luz de Lía empezó a crecer.
Cuanto más iluminaba a la estrella perdida, más brillaba ella también.
Al llegar a casa, la estrella abrazó a Lía:
—Gracias por ser mi luz.

Desde entonces, Lía comprendió que no importa si tu luz es pequeña… cuando iluminas a otros, siempre crece. En esta oración de hoy, nos damos cuenta de que nosotros también nos beneficiamos, cuando somos luz para otros. Iluminando a otros, también crecemos nosotros.

Recurso 2

“Mi Mano Ilumina”

Instrucciones:

  1. Trazar la mano del niño en cartulina amarilla.
  2. En el interior pegar esta frase (ya hecha):
    “Mi mano ilumina cuando… (comparto, ayudo, abrazo, acompaño).”
  3. Decorar con puntitos blancos como “chispas de luz”.
  • Frase para acompañar el mural: “Tus manos hacen que el mundo brille.”

Recurso 3

ORACIÓN

Jesús, tú quieres que nadie camine solo.
Haz que hoy mis manos ayuden,
mis ojos miren con cariño
y mis palabras den alegría.
Quiero ser luz para mis amigos,
como tú eres luz para mí.
Amén.

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