Motivación:
Con María en el centro, vivimos esta semana como un nuevo Pentecostés: ella nos acompaña a recibir al Espíritu Santo, que nos llena de fuerza y esperanza. Que esta Buena Noticia impulse nuestra fe y nuestro compromiso con los demás. Confiados, elevamos nuestra oración: Madre, enséñanos a abrir el corazón al Espíritu y a ser testigos de amor en el mundo.
Recurso 1 ¿Te imaginas hablar muchos idiomas?
16 MAYO PENTECOSTÉS
Hacemos una lectura sobre Pentecostés.
¿Qué ocurrió en Pentecostés?
Después de que Jesús resucitara y ascendiera al cielo, dejó a sus amigos, los discípulos, con una misión muy importante: contar a todos las buenas noticias sobre Dios y cómo Jesús les había enseñado a vivir. Pero los discípulos tenían miedo. No sabían cómo hablar a la gente ni qué hacer para cumplir esta misión.
Un día, los discípulos estaban todos juntos en un lugar especial, orando y esperando. De repente, sucedió algo increíble: el Espíritu Santo llegó de manera sorprendente. Vino como si fuera un viento fuerte y como si pequeñas llamas de fuego aparecieran sobre las cabezas de los discípulos. ¡Fue un momento asombroso!
El Espíritu Santo les dio valentía y les ayudó a hablar en diferentes idiomas, algo que nunca habían hecho antes. Así pudieron explicar a las personas que venían de diferentes países acerca de Jesús, ¡y todos los entendían!
¿Qué significa Pentecostés para nosotros?
Pentecostés es el día en que nació la Iglesia. Fue cuando los discípulos, llenos del Espíritu Santo, comenzaron a contarle a todo el mundo sobre el amor de Jesús. Gracias a ellos, cada vez más personas empezaron a seguir a Jesús y la Iglesia creció rápidamente.
El Espíritu Santo es como un amigo invisible que nos ayuda cada día. Nos da fuerza, paz y amor para hacer el bien, ser amables con los demás y hacer lo que Jesús nos enseñó.
Recurso 2: ¿Te imaginas ver lo más bello del mundo?
¿Cuál creéis que es la cosa más bella de todas?
¿Qué pensáis que es lo más importante en la vida?
Vídeo “¿Cuál es? – Poema de la madre Teresa de Calcuta”
Recurso 3: ¿Te imaginas perder tu identidad?
LAS ABUELAS DE LA PLAZA DE MAYO
Las Abuelas de Plaza de Mayo es una organización no gubernamental creada en 1977 cuyo objetivo es localizar y restituir a sus legítimas familias todos los niños desaparecidos por la última dictadura argentina.
El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas se adueñaron del poder en la Argentina por medio de un golpe de estado. El régimen militar, que se autodenominó “Proceso de Reorganización Nacional”, desapareció a 30.000 personas de todas las edades y condiciones sociales. Centenares de bebés fueron secuestrados con sus padres o nacieron durante el cautiverio de sus madres embarazadas.
En la ESMA, Campo de Mayo, Pozo de Banfield y otros centros de detención de la dictadura, funcionaron verdaderas maternidades clandestinas, incluso con listas de matrimonios en “espera” de un nacimiento, y unos 500 hijos de desaparecidos fueron apropiados como “botín de guerra” por las fuerzas de represión. Algunos niños fueron entregados directamente a familias de militares, otros abandonados en institutos como NN, otros vendidos. En todos los casos les anularon su identidad y los privaron de vivir con sus legítimas familias, de sus derechos y de su libertad.
Nada ni nadie detuvo a las Abuelas de Plaza de Mayo para buscar a los hijos de sus hijos. Tareas detectivescas se alternaban con diarias visitas a los juzgados de menores, orfanatos, oficinas públicas, a la vez que investigaban las adopciones de la época. También recibían las informaciones que la sociedad les hacía llegar sobre sus posibles nietos.
Las Abuelas siguen buscando a sus nietos, hoy adultos, pero también a sus bisnietos -que, como sus padres, ven violado su derecho a la identidad-, y con esta finalidad trabajan los equipos técnicos de la institución, además de crear las condiciones para que nunca más se repita tan terrible violación de los derechos de los niños y exigir castigo a todos los responsables de estos gravísimos delitos.
Recurso 4: Te imaginas un hogar abierto a todos
ORACIÓN
Virgen María:
Que Nuestra Familia, Nuestro Colegio, Nuestra Casa no huela a cerrado, siempre abierta y en uso, con calor, dispuesta para el servicio y no replegada sobre sí misma.
Un Hogar que enseñe solidaridad y fraternidad, que no eduque en el egoísmo sino en la búsqueda responsable de una sociedad más justa.
Un Lugar de creación y no de repetición, que estimule la sensibilidad y la capacidad de admiración, donde crezca la pureza de las buenas intenciones y circule el color verde de la vida.
Un espacio liberador y no opresor, donde la alegría sea moneda de cambio, y la fe y el amor no sean una costumbre, sino algo siempre nuevo, que nos impulse a vivir la vida y no meramente a soportar.
Un Punto de Encuentro donde se experimente el amor y el quererse, donde se saboree la relación personal, el compartir y el vivir en común penas y alegrías.
El descubrir al otro y el ayudarse, el dialogar y el darse confianza, el estar a gusto, el vivir la vida con calidad. En definitiva, notar que Tú vives entre nosotros
AMEN.
Santa María del Camino, acompáñanos en nuestro caminar como clase.
Ruega por nosotros.