Motivación del mes

¿Nunca te ha pasado que has visto a alguien y has dicho, “guau”, a mí me gustaría parecerme a él o a ella?
Pues esa es María, nuestra Buena Madre, que con su sencillez es un ejemplo para nosotros cada día. Que su vida al servicio y su humildad al decir SÍ a ser la Madre de Dios nos inspire a todos como Maristas, a tener siempre una palabra de cariño, una sonrisa, momentos de calidad y de escucha con la gente que nos rodea. Parecernos un poquito a ella seguro que nos hace sentirnos bien con nosotros mismos y hace que los demás traten de ser un poquito mejores.