Te imaginas cómo cambiaría nuestra vida si cada uno de nosotros, con valentía y creatividad, buscara soluciones, compartiera ideas, cuidara de la naturaleza y de nuestros compañeros, y viviera con el compromiso de ser luz para los demás como Jesús nos enseñó.
Recurso 1:
VÍDEO: Como María quiero ser
“Quiero vivir con un corazón humilde y confiar en Dios como lo hizo la Virgen María.”
Recurso 2:
ORACIÓN: Hacemos juntos esta oración. “Un mundo de sonrisas”.
Jesús, gracias por mi hogar,
por mis amigos y mi pan de cada día.
Ayúdame a dar amor sin parar,
y a sonreír con alegría.Que mis abrazos sean regalos,
mis palabras llenas de luz.
Que haga felices a los demás,
como Tú nos enseñas Jesús.Amén.
Recurso 3:
DINÁMICA:
Objetivo:
Fomentar la imaginación y enseñar que podemos hacer cosas buenas como Jesús.
Materiales:
Un espacio para que los niños se sienten en círculo.
Desarrollo:
Los niños se sientan en círculo y el educador dice:
—“¿Te imaginas un mundo donde todos se ayuden y sonrían?”
Cada niño puede decir una idea rápida sobre lo que se imagina, por ejemplo:
“Me imagino un mundo donde todos juegan juntos.”
“Me imagino un mundo donde nadie llora.”
Después de escuchar a todos, el educador comenta:
—“¡Qué bonito! Cada uno de vosotros pueda ayudar a que ese mundo exista con sus gestos y su sonrisa. Como Jesús, podemos hacer del mundo un lugar feliz.”
Variación divertida:
Pide a los niños que se levanten y hagan un gesto representando su idea, como abrazar, saltar, o dar palmas, para que sea más participativa y visual.
Recurso 4:
Atención a este CUENTO:
Había una vez una niña llamada Ana que le encantaba imaginar cosas bonitas.
Un día dijo:
—¿Te imaginas un mundo donde todos sean amigos?
—¡Yo sí! —respondió su amigo Leo—.
—¿Te imaginas un mundo donde nadie llore y todos sonrían?
—¡Yo también! —dijo Ana.
Entonces Ana y Leo decidieron hacer pequeños gestos para que su mundo imaginado fuera real:
dieron abrazos, compartieron sus juguetes y ayudaron a sus compañeros en el recreo.
Y poco a poco, su mundo se volvió más alegre y feliz.
Ana sonrió y dijo:
—¿Te imaginas? ¡Con cada buena acción, nuestro mundo imaginado se hace real!
Preguntas cortas para los niños
- ¿Qué imaginó Ana?
- ¿Quién ayudó a Ana a imaginar un mundo bonito?
- ¿Qué hicieron Ana y Leo para que su mundo fuera feliz?
- ¿Te imaginas tú un mundo donde todos sean amigos?
- ¿Qué puedes hacer tú para que tu mundo sea feliz?
Recurso 5:
Oramos juntos con esta pequeña ORACIÓN:
Señor, a veces me enfado o me cuesta perdonar.
Enséñame a hacerlo con el corazón.
Que no me quede con la rabia, sino con tu amor.
Amén.