
Tú eres hoy Champagnat. Y no es una frase en futuro. Con tus gestos, con tu compromiso y con tu vida haces que el espíritu de Champagnat siga vivo. Lo mejor de ser Marista está por venir y comienza contigo. No te arraigues al pasado sino a lo que puedes construir hoy. Toda tu historia marista se puede convertir en vida marista que empieza en otros. Tu historia marista no termina en ti, sino que en ti está la posibilidad de sembrar Vida Marista en otros.