Motivación:
En función de lo que vivimos y las experiencias que vamos teniendo tenemos que tomar decisiones que nos llevan por diferentes caminos, pero, quizás, no nos paramos a analizar ni pensar las consecuencias que derivan de nuestras decisiones. Esta semana, vamos a reflexionar sobre lo que más me gusta o menos de lo que llevo vivido.
Texto:
Carnaval y San Valentín, dos fiestas que pisan este mes con fuerza y protagonismo, a las que se les concede un espacio importante, consumista y muy diferente a su posible origen. De manera resumida, el carnaval era una ocasión de celebrar juntos y comer carne antes de empezar la Cuaresma y San Valentín fue un sacerdote romano del siglo III que se dice que casaba parejas cristianas en secreto.
En medio de todo esto la Cuaresma se abre paso de manera suave y silenciosa. Podemos resumir el fin de la Cuaresma en tres palabras: MENOS, ES MÁS. Reducir/eliminar lo que abunda en nuestra vida (la carne y otros ayunos que pensemos que podemos hacer), cuidar el tiempo dedicado al Señor(oración) y el servicio al prójimo a través de múltiples maneras y gestos (limosna). En resumen, yo me voy haciendo pequeño para que Dios se haga grande en mí. En sí no es el sacrificio por el sacrificio sino el caer en la cuenta de que ofreciendo mi pequeñez y abriéndome a los demás me encontraré más cerca del Señor y de mis amigos, familia y conocidos.
Oración:
No solo es vivir pensando en qué poder cambiar sino también en aprender de lo vivido:
“Enséñame, Señor, a aprender de lo vivido. A que la vida no pase por mí sin dejar huella. A que los nombres vayan quedando asociados a memorias fecundas. Enséñame a aprender de los aciertos y los errores. De lo que en los últimos tiempos me ha ayudado a crecer y lo que me ha impedido avanzar. Enséñame a admitir los fracasos que hayan podido llegar y a celebrar las victorias sin perder la humanidad. Dame, Señor, una memoria capaz de evocar, agradecer y pedir perdón por lo que haya podido ser injusto.”
Canción:
(Es recomendable poner los subtítulos en español)