«Jesús nos cuenta que las semillas crecen en tierra buena. Igual que ellas, nuestros gestos de amor y cuidado hacen que la Tierra y nuestro corazón florezcan. Cada acción pequeña es como una semilla que da vida.»
Recurso 1:
- Parábola-cuento del sembrador… Arrancamos…
«Un día, Jesús contó un cuento: Un sembrador salió a sembrar semillas. Algunas cayeron en el camino y los pájaros se las comieron. Otras cayeron en piedras y no crecieron. Algunas cayeron entre espinas y se ahogaron. Pero otras cayeron en tierra buena y crecieron fuertes y hermosas. Jesús dijo: Las semillas son como la Palabra de Dios. Si la escuchamos y la cuidamos en nuestro corazón, crecerá y dará frutos de amor.» Atentos que lo vemos en vídeo…
- Vídeo “Parábola del sembrador”
Recurso 2:
El otro día oramos con el vídeo de la parábola del sembrador. Hoy lo vamos a colorear, después compartiremos nuestros dibujos y haremos una pequeña oración.
- Imagen

- Oración
«Señor Jesús, gracias por enseñarnos con la parábola del sembrador.
Ayúdanos a ser tierra buena, donde tu amor crezca fuerte.
Enséñanos a cuidar la creación, a sembrar paz y alegría en todo lo que hacemos.
Que cada gesto nuestro sea una semilla que dé frutos de amor.
Amén.»
Recurso 3:
“Sembramos gestos de amor”
Después de ver el vídeo y colorear la parábola, haremos una actividad para sembrar nuestras pequeñas “semillas de amor”.
Materiales:
– Un bote o cesta grande (lo llamaremos “La Tierra Buena”).
– Semillitas de papel de colores (una por niño/a).
– Rotuladores.
Actividad:
- Repartimos a cada niño/a una semilla de papel.
- Les pedimos que piensen un gesto de amor o de cuidado para la semana (por ejemplo: ayudar en casa, compartir juguetes, cuidar la naturaleza, consolar a un amigo…).
- Cada uno escribe su gesto en la semilla.
- Uno a uno, pasan a “sembrar su semilla” en la cesta de “La Tierra Buena”.
Cierre:
Cuando todas las semillas estén dentro, decimos juntos:
“Jesús, estas son nuestras semillas de amor.
Haz que crezcan en nuestro corazón y en el mundo.”