Recurso 1 (sobrepasa el tiempo de oración, pero puede merecer la pena o tomar parte de la propuesta):
Cuento “El Niño Nico y su Deseo”
En el colegio de las flores vivía un niño llamado Nico. A Nico le encantaba jugar, pero a veces veía a otros niños y pensaba: «¡Ostras, ¡qué bien se siente ser su amigo! Me gustaría ser como ellos, que hacen sonreír a todos.»
Nico era un poco rápido y a veces olvidaba dar las gracias o ayudar a recoger los juguetes.
Un día, la profesora les mostró una imagen de una señora muy, muy especial. Era María, a quien cariñosamente llamaban la Buena Madre.
La profesora les contó dos secretos de María:
- Primer Secreto (El Servicio): María no era una reina con corona. Era una amiga que siempre estaba lista para ayudar. Si alguien necesitaba algo, ella decía: «¡Sí, cuenta conmigo!». Ayudaba con alegría.
- Segundo Secreto (La Sonrisa): María tenía un corazón muy humilde (pequeñito, sin presumir) y siempre regalaba una sonrisa y una palabra de cariño a todos.
Nico, mirando a María, pensó fuerte: «¡Ostras! ¡Ella es el ejemplo! Yo quiero parecerme un poquito a María.»
Nico decidió probar el juego de la imitación:
Cuando Pedro se cayó: Nico no se rio. Recordó el secreto de María. Le dijo: «¿Estás bien, Pedro? ¡Te ayudo a levantarte!» (Esto es la ayuda y el servicio).
- Cuando Sofía estaba triste: Nico se acercó despacio, se sentó a su lado y le dijo con voz dulce: «Cuéntame, Sofía. Te escucho. ¿Quieres que juguemos luego?» (Esto es la palabra de cariño y la escucha).
Al principio, Nico sentía un poco de vergüenza, pero cuando veía las caras de sus amigos, ¡se sentía fenomenal!
Pedro le dijo: «Gracias, Nico. ¡Eres muy amable!» Sofía le dio un gran abrazo.
Nico descubrió el gran secreto: Cuando te pareces un poquito a María, siendo amable, diciendo «sí» a ayudar y regalando tu mejor sonrisa…
- Tú te sientes muy feliz por dentro.
- Haces que los demás se sientan queridos y contentos.
Y así, Nico se dio cuenta de que ser como María, nuestra Buena Madre, no es difícil. Es solo poner un poquito más de amor y cariño en lo que hacemos cada día.
Recurso 2:
Reflexión:
Hablemos de … ¿A cuántas personas vas a regalarles una sonrisa grande hoy, sin esperar nada a cambio? ¿cómo se siente tu corazón por dentro cuando hacemos algo bueno?
Recurso 3:
Gesto:
El buzón del compromiso.
Tras haber reflexionado anteriormente sobre la historia, cada uno deberá pensar las cosas buenas que ellos aconsejan imitar para tener buenos gestos con las personas que les rodean. Lo comentamos en voz alta. Después, les explicamos que vamos a crear el buzón del compromiso, donde vamos a meter promesas que debemos ir cumpliendo durante la semana:
- Crear el buzón: con una caja reciclada y témpera, entre todos los alumnos y alumnas van a construir un buzón del compromiso.
- Normas del buzón: Escribir entre todos las normas del buzón.
Repartimos papeles pequeños para que escriban o dibujen gestos buenos para comprometerse a cumplirlos. Ejemplo: dar más abrazos, decir te quiero, regalar sonrisas, ayudar al compañero… Después lo meterán en el buzón. Cada día de la semana tendrán que sacar un papel al azar, leerlo y cumplirlo.