MOTIVACIÓN DEL MES
Una caricia, una palabra amable, una sonrisa cómplice… son pequeños gestos que pasan desapercibidos, pero que hacen nuestra vida más feliz y agradable. La atención a los pequeños detalles y la capacidad de encontrar belleza en la sencillez son valores muy presentes en la espiritualidad marista. Al celebrar lo cotidiano, estamos cultivando una actitud de gratitud y admiración. Tengamos presente a María, maestra en el cuidado de los detalles y en la celebración de lo cotidiano.