MAYO: CELEBRAR LA COTIDIANIDAD DE LA VIDA 

MOTIVACIÓN DEL MES 

Una caricia, una palabra amable, una sonrisa cómplice… son pequeños gestos que pasan desapercibidos, pero que hacen nuestra vida más feliz y agradable. La atención a los pequeños detalles y la capacidad de encontrar belleza en la sencillez son valores muy presentes en la espiritualidad marista. Al celebrar lo cotidiano, estamos cultivando una actitud de gratitud y admiración. Tengamos presente a María, maestra en el cuidado de los detalles y en la celebración de lo cotidiano. 

RECURSOS

INFANTIL 

OBJETIVOS 
– Fomentar la empatía, la capacidad de resolución de conflictos y la comunicación dentro del entorno familiar.  – Reflexionar sobre cómo valoramos y cuidamos las relaciones.  – Desarrollar habilidades sociales.  – Presentar a María como mujer que celebra la vida desde lo cotidiano. 
RECURSOS Y MATERIAL 
– Libro titulado Elmer, de David Mckee, o su versión o en formato video de cuentacuentos:  https://www.youtube.com/watch?v=OkM1ilzwUlg&ab_channel=concdecuentacuentos  https://www.colegioelpradolucena.es/wp-content/uploads/2012/01/elmer-cuento.pdf  – Lápices de colores o rotuladores  – Tijeras  – Cola en barra    – Plantilla de elefante 
DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD 
El cuento Elmer, de David McKee, es una excelente herramienta para trabajar valores como la empatía, la aceptación y el respeto hacia uno mismo y hacia los demás, ya que nos muestra cómo Elmer, el elefante de colores, se siente diferente por su apariencia, pero a lo largo del cuento descubre que su singularidad es algo muy valioso. La idea es fomentar la reflexión sobre la importancia de ser uno mismo y dar valor a las diferencias para así cultivar la empatía y trabajar la resolución de conflictos.  El dinamizador leerá el libro o, en caso de no disponer de él, visualizará el vídeo del cuentacuentos junto con el grupo de niños. Durante la lectura, se pueden hacer preguntas para involucrar a los niños y fomentar la reflexión: ¿Por qué Elmer se siente mal cuando se da cuenta de que es diferente? ¿Qué creéis que Elmer podría hacer para sentirse mejor? ¿Qué ocurre cuando Elmer se pinta de gris? ¿Es feliz? ¿Qué aprenden Elmer y los otros elefantes al final del cuento? ¿Qué significa ser único y diferente? ¿Es algo bueno? Esta parte de la actividad les ayudará a reflexionar sobre los sentimientos de Elmer y sobre cómo se resuelve el conflicto con los otros elefantes.   Al final se hará una reflexión sobre lo que se ha visto. Se puede facilitar la reflexión a través de preguntas como: ¿Cómo podemos hacer para que todos se sientan aceptados? ¿Qué palabras podemos usar para no herir los sentimientos de los demás? El dinamizador explicará que, al igual que Elmer, todos somos diferentes en muchos aspectos (como el color de nuestra piel, nuestras ideas, lo que nos gusta hacer…) y que estas diferencias nos hacen especiales. Se reforzará lo que los niños han aprendido sobre la empatía y el respeto hacia las diferencias, y se fomentará la creación de canales de comunicación cuando haya conflictos: Al igual que Elmer, a veces nos sentimos diferentes o tenemos conflictos con otros. Pero si hablamos, escuchamos y buscamos soluciones juntos, podemos hacer que todos se sientan bien y aprender a ser amigos.  El dinamizador proporcionará a cada alumno una plantilla de un elefante y materiales como lápices de colores o rotuladores, tijeras y pegamento para que creen su propio elefante “Elmerúnico. Podrán pintarlo como deseen y después recortarlo. También podrán ponerle un nombre y asignarle algunas cualidades.  Durante el proceso creativo, el dinamizador facilitará una reflexión a través de preguntas como: ¿Qué colores elegiste para tu elefante? ¿Por qué? ¿Cómo te hace sentir que tu elefante sea tan colorido y único? ¿Qué crees que pensaría Elmer si viera el elefante que has creado?  Una vez que todos los niños hayan terminado de crear sus elefantes, se les pedirá que se sienten en círculo con sus obras y compartan con el grupo lo que han creado, ayudando a los niños a reflexionar a través de preguntas como: ¿Qué es lo que más te gusta de tu elefante? ¿Por qué? ¿Qué hace único a tu elefante? ¿Es como los otros elefantes de la clase? ¿Cómo te hace sentir ser único, como Elmer? ¿Por qué es importante que todos seamos diferentes y tengamos algo especial? Mientras los niños muestran sus elefantes, el dinamizador puede pedir que mencionen cuál es su color favorito de todos los elefantes que han creado y qué los hace especiales (por ejemplo: Me gusta el elefante de Pedro porque tiene muchas estrellas, o El elefante de Ana tiene una rosa en la barriga).  Seguro que podemos introducir alguna idea acerca de María y la capacidad que tuvo de valorar lo especial del día a día.  
 

PRIMARIA 

OBJETIVOS 
– Fomentar la empatía, la capacidad de resolución de conflictos y la comunicación dentro del entorno familiar.  – Reflexionar sobre cómo valoramos y cuidamos las relaciones. 
RECURSOS Y MATERIAL 
– Espacio amplio donde los niños puedan moverse libremente (puede ser en el aula, el patio o una sala grande).  – Documento con preguntas variadas:  Propuesta de preguntas para el Juego ¡Empatía en Acción!: 
  1. Cuando tengo un problema con un amigo, prefiero hablarlo directamente con él o ella en lugar de quedarme callado. 
  1. Mar: Sí, siempre prefiero hablarlo. 
  1. Montaña: A veces me cuesta hablar, me siento incómodo. 
  1. Si veo a un amigo triste porque alguien le ha molestado, intento consolarlo y decirle que todo estará bien. 
  1. Mar: Sí, intento ayudar a mi amigo. 
  1. Montaña: No siempre sé qué hacer para ayudar. 
  1. Cuando alguien me pide disculpas por algo que ha hecho, intento perdonarlo y olvidar lo que ha pasado. 
  1. Mar: Sí, me gusta perdonar para que las cosas mejoren. 
  1. Montaña: A veces me cuesta mucho perdonar. 
  1. Si un amigo y yo estamos peleando por un juguete, prefiero ceder y compartirlo. 
  1. Mar: Sí, compartir siempre es mejor. 
  1. Montaña: Me gusta jugar con lo que es mío, y no quiero compartir. 
  1. Cuando alguien me dice algo que me molesta, intento entender por qué lo dice y no responder con enojo. 
  1. Mar: Sí, me gusta tratar de entender a los demás.  
  1. Montaña: A veces me enfado y no sé qué hacer. 
  1. Si veo que dos amigos están peleando, intento mediar entre ellos para que se reconcilien. 
  1. Mar: Sí, trato de ayudarles a resolverlo. 
  1. Montaña: A veces me da miedo involucrarme en las peleas. 
  1. Me siento cómodo siendo diferente a los demás. 
  1. Mar: Sí, me gusta ser yo mismo y tener mis propias ideas. 
  1. Montaña: A veces no me gusta sentirme diferente. 
  1. Cuando tengo un conflicto con alguien, prefiero hablar sobre cómo me siento en lugar de gritar. 
  1. Mar: Sí, me gusta hablar con calma. 
  1. Montaña: A veces me siento tan molesto que grito. 
  1. Si un amigo tiene una idea o gustos diferentes a los míos, intento respetar lo que le gusta. 
  1. Mar: Sí, respeto las diferencias. 
  1. Montaña: A veces me cuesta entender por qué a los demás les gusta algo que a mí no me gusta. 
  1. Cuando me siento triste o enfadado, prefiero hablar con un adulto o con un amigo para que me ayuden. 
  1. Mar: Sí, siempre hablo con alguien para sentirme mejor. 
  1. Montaña: A veces me quedo solo y no hablo con nadie. 
DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD 
El objetivo de esta actividad es fomentar la empatía, la resolución de conflictos y el respeto por las diferencias en situaciones cotidianas con amigos y familiares. A través de este juego, los niños podrán reflexionar sobre cómo se sienten y cómo podrían actuar para mejorar sus relaciones y resolver conflictos de manera positiva.  El dinamizador prepara la sala para que haya espacio suficiente para realizar la actividad y cuelga dos carteles que indiquen el lado “Mary el lado “Montaña. A continuación, explicará las reglas del juego a los niños. Este juego es como el clásico “Mar y Montaña, pero en lugar de elegir entre dos opciones físicas (como mar o montaña), deberán posicionarse según sus pensamientos o sentimientos sobre una situación. Explicará que el lado “Mar será el lado para aquellos que estén de acuerdo con la afirmación o que se sientan identificados con la pregunta; y el lado “Montaña” será el lado para aquellos que no estén de acuerdo o que tengan una respuesta diferente. Primero les ayudará a colocarse en una fila, y señalará que hará preguntas, por lo que deberán ir hacia el extremo u otro del aula según lo que les identifique.  Se llevará a cabo el juego ¡Empatía en Acción! Los niños se colocan en fila. El dinamizador formulará las preguntas y los niños se situarán en un lado u otro según se identifiquen con ellas. Cada vez que un niño se posicione, se le animará a explicar brevemente por qué ha elegido ese lado. Esto les ayudará a reflexionar y a entender los puntos de vista de los demás.  Después de la dinámica se realizará una pequeña reflexión grupal. Se preguntará a los niños si hay algo que les haya sorprendido de las respuestas de sus compañeros. El dinamizador reforzará la importancia de la empatía explicando que, al igual que en el juego, en la vida real todos somos diferentes y tenemos distintas formas de ver las cosas. Es importante ser comprensivos y respetar las opiniones de los demás. También señalará que existe la resolución pacífica de conflictos, recordará cómo en muchas de las preguntas (como las relacionadas con compartir, pedir disculpas o ayudar a un amigo que está triste) son ejemplos de cómo resolver los conflictos de manera sana. Animará a los niños a recordar que hablar y escuchar son claves para resolver los problemas con amigos y familiares.  Este juego no solo será divertido, sino también una poderosa herramienta educativa para fomentar la empatía, ayudando a los niños a aprender a comprender y respetar las emociones y pensamientos de los demás, incluso cuando no estén de acuerdo. Se reflexionará sobre la resolución de conflictos y se desarrollarán habilidades sociales para conocer formas efectivas y respetuosas de comunicarse, aprendiendo a escuchar y expresar sus sentimientos.  Seguro que podemos introducir alguna idea acerca de María, como alguien empático (pasaje del vino en la boda de Canaán) y la capacidad que tuvo de valorar lo especial del día a día. 
 

JÓVENES  Y FAMILIAS 

 
OBJETIVOS 
– Fomentar la empatía, la capacidad de resolución de conflictos y la comunicación dentro del entorno familiar.  – Reflexionar sobre cómo valoramos y cuidamos las relaciones. 
RECURSOS Y MATERIAL 
– Batería de juegos de contacto físico: 

Pie con pie 

Por parejas, sentados en el suelo, espalda contra espalda, sin saber muy bien cómo, debemos tocar un pie de nuestro oponente.  Uno de los dos jugadores o jugadoras debe tocar con su pie derecho el pie derecho de su oponente. Este, a su vez, debe tocar con su pie izquierdo el pie izquierdo de su pareja. Ambos deben evitar que su adversario o adversaria logre su objetivo.  Debemos permanecer en el suelo, sin perder el contacto corporal de la espalda con el oponente en ningún momento. 

A mi lado 

Dividiremos el grupo en dos equipos, que estarán enfrentados formando filas paralelas. El objetivo es agarrar a los contrincantes para arrastrarlos hasta tu lado y hacer que se unan a tu equipo. La única condición es que solo se puede sujetar con una mano a cada rival.  Podemos ayudar a los compañeros que estén en dificultades, además de crear estrategias para conseguir que más integrantes se unan a nuestro equipo. Gana todo el grupo porque, al final, todos forman un mismo equipo, ya que han ido pasando de un lado a otro hasta acabar juntos.  Reglas a tener en cuenta: 
  • No se puede sujetar con ambas manos a la misma persona. 
  • No se puede agarrar del pelo ni de la ropa. 
 

Arrancar cebollas 

Los participantes se sientan en el suelo, generalmente uno detrás de otro, formando una fila india o en la disposición grupal que prefieran. Cada persona debe sujetarse fuertemente a la que tiene delante, ya sea rodeando su cintura con las manos y las piernas. De esta forma, quedan colocados como si fueran cebollas en un huerto.  Uno de ellos, el hortelano o la hortelana, permanece de pie y se encarga de ir «arrancando» una a una las cebollas maduras, comenzando por el primero de la fila. Cuando consigue arrancar la primera cebolla, esta podrá ayudarle a seguir «recolectando» a los demás compañeros hasta que no quede ninguno en la fila.  También se puede jugar por equipos, alternando los roles después de cada ronda.  Es importante recordar a los participantes que no deben usar la fuerza bruta ni hacer daño a sus compañeros. Se trata de arrancar las cebollas lo más rápido posible, trabajando en equipo y utilizando estrategias distintas a la fuerza, como hacer cosquillas, levantar al compañero, etc., pero estas tácticas deben descubrirlas ellos mismos.  Las cebollas, por su parte, también deben cooperar para evitar que la fila se disuelva.  Este juego puede desarrollarse en interiores o exteriores, pero el monitor debe asegurarse de que no se juegue sobre una superficie muy dura o áspera, ya que los participantes estarán sentados en el suelo. 

El nudo 

Se elige a un jugador o jugadora que se quedará al margen del resto del grupo. Este jugador se pone de espaldas mientras los demás se agarran de las manos y forman un nudo bien enredado.  Cuando el nudo está hecho, llaman al jugador que estaba de espaldas, y este debe intentar deshacer el grupo sin que nadie suelte las manos en ningún momento. 

La cadena 

Un jugador empieza siendo «el que la lleva» e intenta atrapar a los demás. Cada jugador que es atrapado debe agarrarse de la mano del jugador que está cazando, y así sucesivamente, formando una cadena cada vez más larga.  Si la cadena se rompe y un jugador es atrapado, no se considerará válido.  El juego termina cuando todos están cogidos de las manos en una misma cadena, es decir, cuando todos han sido atrapados. 
DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD 
Se dinamizan diversos juegos lúdicos que implican contacto físico.  Después de jugar, el grupo se sienta en círculo y reflexiona sobre estos pequeños contactos que han tenido, acompañados de las siguientes preguntas:  ¿Solemos prestar atención a ello?  ¿Cómo tratamos a los demás?  ¿Vamos con cuidado?  Para finalizar, se destaca la importancia del contacto dentro del grupo o la familia. 
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