Este camino no lo podemos hacer solos, vamos a hacerlo acompañados de todas las personas que tenemos a nuestro alrededor. Hacerlo solos no tendría sentido ni sería tan divertido. Contando con los compañeros y compañeras, profesores, papás, mamás, abuelos y todas las personas que nos quieren llegaremos más lejos. Entre todos será más fácil, nos acompañaremos, nos podemos ayudar unos a otros cuando estemos más cansados, iremos de la mano aprendiendo unos de otros.
Recursos
Actividad
Invitamos a los alumnos a cerrar los ojos. Después, les pedimos que “observen” su respiración: cómo el aire entra y sale de nuestro cuerpo. (30 segundos).
A continuación, les decimos que van a escuchar un cuento y que tienen que estar muy atentos y seguir con los ojos cerrados.
CUENTO: El escondite
“Un buen día, Dios se propuso jugar al escondite con los seres humanos. Preguntó a sus ángeles en dónde se podía esconder. El primero en hablar propuso que se ocultase en la cima de una gran montaña, pero otro ángel advirtió: “No, recordemos que tienen mucha fuerza y tal vez, alguien podría ascender a la cumbre y descubrirlo”. Otro de los ángeles pensó que el mejor lugar para que Dios se escondiera podría ser el fondo del mar. Pero otro sugirió que pronto podrían llegar allí porque el mismo Dios les había creado con gran inteligencia. Para el tercer ángel, una lejana estrella podía ser un buen sitio en el que no le encontrarían, pero…los demás estaban en desacuerdo ya que, con su creatividad, inventarían una máquina y llegarían a la estrella… Tras un largo silencio, Dios cayó en la cuenta de que en realidad lo que quería era que los seres humanos le encontraran siempre que quisieran, allá donde estuvieran, así que se escondió en su corazón”.
Por último, indicamos a los alumnos que abran los ojos y que den la mano a los compañeros que tienen a los lados.
Les explicamos que cuando prestamos mucha atención podemos notar a Dios en nuestro corazón, en nuestro interior. Y también en los que están a nuestro lado.
Por eso, en silencio y desde nuestro corazón, vamos a dar los buenos días a Dios.
Compromiso semanal
Estar todos atentos a quiénes puedan sentirse más solos en estas primeras semanas, en especial de los compañeros y compañeras de nuestra clase. Pensemos cómo hacer para que se sientan mejor.