Motivación del mes
El que vive la Pascua no puede callárselo. Es tan intenso lo que se siente que nos remueve el corazón y nos cambia nuestros cimientos. ¿Cómo callarse eso? No hay hecho importante en la vida de los niños y jóvenes que no esté acompañado de innumerables llamadas y mensajes contándolo, analizando cada mínimo elemento. No hay alegría que se quiera mantener en secreto. Y la Pascua de Jesús es la mayor de las alegrías.