Recurso: Dinámica
Somos un tesoro. ¡Tengámoslo en cuenta!:
- Contemplamos la imagen.
- Comentamos las impresiones, reflexiones e ideas que nos evoca.
- Cada persona es un tesoro, un regalo, un don de Dios. Lo somos cada uno de nosotros: para nosotros mismos y para los demás.
- Pero, a menudo, no lo vemos. Dirigimos la mirada en la dirección equivocada.
- Ayudémonos los unos a los otros a reencontrar el tesoro que somos:
- Nos ponemos las manos en el corazón, cerramos los ojos y respiramos pausadamente.
- Abrimos los ojos y, con las manos en el corazón, miramos a los ojos a las personas que nos acompañan. Una a una hasta haberlas mirado todas. Y pensamos cuál es el tesoro que es cada persona y de qué manera es un regalo para mí.
- Pensamos en tres personas que sean tesoros para nosotros. En un papel, les dejamos un mensaje (uno para cada una) explicándoles (con palabras, dibujos o como se prefiera) por qué son un tesoro para nosotros. En algún momento de la semana, les haremos llegar el mensaje.
Imagen. Tesoro interior, de Agustín de la Torre:
