Motivación

Los niños y los jóvenes son el futuro de este mundo y la continuación de la misión de Marcelino. El lema de este año nos ha animado a que no dejemos de escuchar esa llamada que nos hace cada uno de los niños y jóvenes con los que trabajamos para darles un protagonismo real que les ayude en su crecimiento, que les haga discernir cómo vivir en la sociedad actual desde una perspectiva de encuentro con uno mismo, con los demás y con Dios. 

Recurso 1: Para educar hay que amar – ¿Cómo ponemos hoy corazón en la labor educativa? 

Más que simple profesor. Ser maestro es «estar al lado». Marcelino quería que los hermanos estuvieran mucho tiempo con los niños. (Mil veces se lo repetía.) Ser «presencia». Compañero, orientador, sabio (con la sabiduría que da el saborear las cosas y los hechos), animador; despertar en el niño lo mejor. Y no robarle sus sueños. Así hablaba Marcelino: Para acertar plenamente en el noble ministerio de maestro, es preciso estimarlo y tener amor a los niños. Debe dedicarse toda la existencia, la inteligencia, el corazón, todas las actividades, la vida entera a tan noble tarea. La educación no es la disciplina, ni la enseñanza; no se consigue con cursos de urbanidad, ni aún de religión, sino por medio de las relaciones continuas de los niños con sus maestros, por medio de los avisos particulares, del ascendiente moral, de los ánimos, correcciones, palabras que nacen de las relaciones ininterrumpidas entre maestro y alumnos. El maestro que ama puede avisar, aconsejar, reprender; el amor que manifiesta en sus palabras, da a éstas nueva gracia y mayor fuerza; sus advertencias son recibidas como testimonios de amistad y son seguidas. Amad, pues, a vuestros alumnos: considerad la inocencia que brilla en sus ojos, la sencillez de sus confesiones, la sinceridad de su arrepentimiento, aunque sea poco duradero; la franqueza de sus resoluciones, aunque pronto vuelvan a fallar; la generosidad de sus esfuerzos, aunque pocas veces sean constantes. Poned buena cara; hagan lo que hagan y sean lo que sean, amados, pues es el único modo de trabajar con fruto con ellos. La educación, sin amor, es imposible. 

Recurso 2: Oración 

Dirige nuestra mirada a todos los jóvenes del mundo 

Señor Jesús, escucha nuestra oración 

en este camino que estamos haciendo. 

Dirige nuestra mirada 

a todos los jóvenes del mundo. 

Mantén abiertos sus corazones a tus llamadas 

 y ayúdales a reconocer tu voz auténtica. 

Que, como maristas de Champagnat, 

seamos capaces de responder a las llamadas 

que Tú, Señor, nos haces a través de los jóvenes. 

Queremos ser testigos de alegría y esperanza  

para los niños y jóvenes de hoy. 

Señor Jesús, abre nuestros ojos, 

nuestros oídos y nuestro corazón 

a tantas situaciones de pobreza que viven tantos niños y jóvenes  

hoy en nuestro mundo. 

Danos, Señor, un corazón misericordioso como el tuyo, 

que sea capaz de percibir 

el dolor de nuestros hermanos y movilice nuestros pies y nuestras manos 

 para acudir en su auxilio. 

Acompaña nuestro caminar 

al lado de los niños y jóvenes de nuestro tiempo, 

al lado de los necesitados 

y de quienes esperan nuestra ayuda. 

Tú, que hiciste de tu vida una entrega sin límite, 

danos generosidad para entregar la nuestra al servicio de tu Reino. 

Recurso 3: Canción TÚ SERÁS HOY CHAMPAGNAT (KAIROI) 

Esta historia que todos amamos, 

no es recuerdo es hoy realidad. 

En ti y en mí, está su amor 

que nos hace caminar. 

Haz de ser un hermano de todos, 

sembrador del Evangelio y de paz, 

testigo fiel y servidor, 

solidario y defensor de la verdad. 

Vive en tu corazón lo que él soñó. 

Haz que brote de ti nueva ilusión. 

Marcelino hoy está, en tu respuesta de amor. 

Canta al ritmo de Dios, como hizo él, 

Y en María tendrás seguridad. 

Marcelino vive en ti, tú serás hoy, Champagnat. 

No preguntes ni dónde ni cuándo, 

tu respuesta no puede esperar. 

Jesús también, te llama a ti, 

al amor universal. 

Solo Dios romperá tus cadenas, 

sólo en Él hallarás libertad. 

Serás feliz, si tú te das, 

te hará fuerte siempre en la dificultad. 

Vive en tu corazón lo que él soñó. 

Haz que brote de ti nueva ilusión. 

Marcelino hoy está, en tu respuesta de amor. 

Canta al ritmo de Dios como hizo él, 

Y en María tendrás seguridad. 

Marcelino vive en ti, tú serás hoy, Champagnat. 

Tú serás hoy… Champagnat. 

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad